jueves, 20 de febrero de 2014

Libro de un servidor


Después de 4 meses, el proyecto que había empezado, ha llegado a su fin. Éste es el primero de muchos libros que pretendo escribir y seguramente sea el punto central del que traten los diferentes libros que pueda escribir a lo largo de mi vida; tiene alguna que otra laguna, claro está, pero analiza bastantes temas en profundidad, temas sobre los que mucha gente no se para a pensar y que son realmente importantes en nuestras vidas, sin más preámbulos os dejo una pequeña presentación del mismo y el enlace donde os podéis hacer con él, un saludo:

Ser Dios hoy en día, es tarea complicada, pues a la mínima todos los cuchillos apuntarán hacia él, por no ser capaz de hacer felices a todos los habitantes de este pequeño planeta, por ello, debemos comprender bien lo que es ser Dios y debemos comprender bien quién o qué cosa es Dios, para ello debemos guiarnos por nuestra experiencia en parte y por la otra observar y admirar toda esta vasta creación sea fruto de quien sea.

http://www.bubok.es/libros/231404/Que-dificil-es-ser-Dios

martes, 28 de enero de 2014

La religión Jedi no es una broma.

George Lucas filmó en 1977 la primera película de la saga Star Wars, empezando por el episodio IV, A New Hope y más adelante vendrían las diferentes partes, primero V y VI y más adelante la I, II y III. Escapando del cine, que es muy bello, pero que no es un tema que nos atañe demasiado, nos dirigimos hacia la cultura y las creencias de los Caballeros Jedi, que eran prácticamente los protagonistas de esa saga de películas.

Hace no mucho más de 10 años, un grupo de personas iniciaron una religión llamada Jediismo o Jedaísmo basada en los preceptos y principios latentes en la saga de La Guerra de las Galaxias, en un primer momento estas personas hicieron esto por divertirse, un poco en broma, pero lo que ellos no sabían era que más adelante y con el transcurso de los años, esa religión de broma se convertiría en la segunda religión de Nueva Zelanda con 53.000  personas en sus filas, representando al 1.5% de la población del mismo país, ni tampoco podrían saber que en el Reino Unido, mayoritariamente de creencias ateas o en su defecto católicas o anglicanas, el número de Jediístas sería de 390.000 en el año 2001, más de un 0.7% de la población.

Lo que ha permitido mayoritariamente la transmisión de esta doctrina Jedi, ha sido la sociedad de la comunicación en la que vivimos hoy en día, ha sido internet. Podemos afirmar con datos fiables que el número de seguidores de esta religión en el mundo hoy en día es de más de 700.000, lo que hace pensar que no es ninguna tontería o que si lo es, hay demasiados tontos en el mundo, pero yo que creo en la raza humana descarto esta segunda hipótesis y me quedo con la primera.

El Jediismo combina elementos de diferentes religiones y filosofías; por ejemplo, una parte de su filosofía se cree que viene de la masonería y que consiste en la búsqueda de la iluminación, en la búsqueda de uno mismo, de mi yo. También se compone por nociones de la mayoría de las grandes religiones orientales, como son el Taoísmo, el Confucionismo, el Código del Bushido y sobretodo del Budismo, tanto del japonés como del tibetano y chino.


Los seguidores de esta doctrina se dan cuenta de que en el universo hay un orden preestablecido y eso debe de ser por algo que así lo permite y ese algo es el Chi, el Ki, el Tao, Dios o como se le quiera llamar. Para los Caballeros Jedi existe una fuerza, a la que llaman La Fuerza, de la que el mundo surgió y que se encuentra presente en todo lo que existe, tanto en el universo como en cualquier ser vivo por insignificante que nos parezca; esta fuerza está contenida en cualquier objeto, en cualquier criatura y se puede sentir por medio de la meditación, tal cual lo que el Budismo expresa.

Los Caballeros Jedi afirman que existen unos organismos de tamaño microscópico que se encuentran en las células en un número variable y que viven en simbiosis con los seres vivos y sirven para interactuar con La Fuerza, son los midiclorianos. Cuantos más midiclorianos posea una criatura, más posibilidades tendrá para usar La Fuerza.

Existen seres con un número muy elevado de midiclorianos por célula, como el maestro Yoda que tenía 20.000; estos seres son muy sensibles a La Fuerza y si se les entrena de la forma correcta se podrán convertir en Jedis.






Poco se sabe de la ética y la moral jediistas, pero consideran que nunca se debe intentar algo, ya que no se emplearían toda nuestra Fuerza en hacerlo, lo que se debe es utilizar toda la fuerza y estar convencido de que lo vamos a lograr, sino lo logramos y perdemos, moriremos en el intento por nuestra causa, aun pudiendo estar equivocados, seremos derrotados con honor, lo importante aquí entonces es la voluntad de la acción y no el resultado, aunque a nadie le guste perder obviamente.

"No, no lo intentes, hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes."




Los Caballeros Jedis temen caer en el lado oscuro y consideran que existen dos caras de la moneda, el Bien y el Mal, los cuales son dos opuestos y de los cuales no podemos permanecer en el medio, en la incertidumbre de cual elegir, debemos ir hacia uno, porque sino entre ellos dos nos machacan y acaban con nuestra voluntad; el Bien es la luz, el mal es el tan famoso Lado Oscuro, al que cualquier pensamiento negativo, ira o acción mal intencionada nos lleva, como dice muy correcto Yoda: “El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio y este al sufrimiento.” 

Los deseos políticos de los jediístas son muy sencillos, pretenden crear una república universal, donde todos los pueblos vivan en armonía y en paz, es decir son cosmopolitas como los sabios estoicos que deseaban instaurar una democracia universal en la que no hubiese distinciones de raza ni estatus y en la que tanto bárbaros como griegos tuviesen la misma voz y el mismo voto.




"Que la fuerza os acompañe."





jueves, 23 de enero de 2014

Dios Mío!

Personalmente, no soy partidario de ninguna religión, porque mis creencias verdaderamente no son acordes con la mayoría de los preceptos de cualquier religión, no puedo obviar que suceden cosas que escapan a mi entendimiento y el de cualquier ser humano y que no por ello han de ser causadas por algo sobrenatural, pero, ¿es qué acaso Dios tiene que ser un ente sobrenatural? ¿No puede ser Dios “un algo” que conecta todo lo que existe y permite así que todo funcione? ¿No puede ser Dios una chispa encendida en el inicio de los tiempos y que perdurará hasta que todo lo que vemos, olemos, tocamos, sentimos… se acabe?


Para mí, Dios es “un algo”, una fuerza que lo rige y todo y lo mantiene todo ordenado, al que no se le escapa ni un mísero detalle; si una cabra montesa tiene cuernos es para algo, debemos ser conocedores de ello, si el ser humano tiene dos manos es para algo y si tiene un cerebro también es para algo, aunque poco lo use. Existe una armonía en todo lo que existe, una perfecta afinación, pasan cosas malas, nadie puede negarlo, pero estas cosas malas suceden por algo, suceden porque un mundo no puede ser perfecto, en un mundo no puede ir todo bien, se ha de producir un equilibrio entre cosas beneficiosas y cosas perjudiciales, las personas se tienen que morir para que después existan más personas, los pájaros tienen que comer, los gusanos tienen que comer, las ranas tienen que comer, los perros, leones, tigres y osos tienen que comer y necesitan comer para funcionar y vivir, para aprovechar esta experiencia de magnitudes únicas, porque no somos nosotros los únicos que debemos disfrutar de todo lo que hay y existe, sólo somos uno más en todo lo que hay, aunque quizás tengamos la chispa más encendida que el resto, quien sabe.


domingo, 5 de enero de 2014

El Biocentrismo y la ilusión de la muerte.

Una gran teoría de estos tiempos sobre el universo, su porqué  y su devenir es la teoría del Biocentrismo, teoría desarrollada por el ilustre Robert Lanza, experto en medicina regenerativa; la teoría viene a decir lo siguiente:


1) Lo que percibimos como realidad es un proceso que exige la participación de la conciencia.

2) Nuestras percepciones exteriores e interiores están inextricablemente entrelazadas; son dos caras de una misma moneda.

3) El comportamiento de las partículas subatómicas está ligado a la presencia de un observador. Sin la presencia de tal observador consciente, existen, como mucho, en un estado indeterminado de ondas de probabilidad.

4) Sin conciencia, la materia reside en un estado de probabilidad indeterminado. Cualquier universo que pudiera haber precedido a la consciencia habría existido solo en un estado de probabilidad.

5) Solo el biocentrismo puede explicar la estructura del universo. El universo está ajustado de forma sublime para que en él haya vida, lo cual tiene sentido, ya que la vida crea al universo y no al contrario. El universo es la lógica espaciotemporal completa del ser.

6) El tiempo no tiene existencia real fuera de la percepción sensorial animal. El tiempo es el proceso mediante el cual percibimos los cambios del universo.

7) El espacio no es un objeto. El espacio es otra forma de nuestro entendimiento animal y carece de realidad independiente. Llevamos el espacio y el tiempo con nosotros adondequiera que vamos. Así pues, no hay una matriz absoluta con existencia propia e independiente de la vida en la que ocurran los acontecimientos físicos.



La teoría de Robert Lanza trae consigo una serie de innovaciones escandalosas a la hora de ver lo que es la vida y demás, llega a afirmar el pensador norteamericano, que la muerte no existe, que es simplemente una ilusión creada por la manera en que los seres humanos vemos la realidad. Al ser espacio y tiempo elementos de nuestra conciencia para hacer la vida más sencilla, la muerte se convierte en un elemento más de nuestra conciencia, afirmando que existen infinidad de universos con diferentes variaciones de personas y situaciones que tienen lugar simultáneamente, así todo lo que posiblemente puede ocurrir, está ocurriendo en algún momento en uno de estos universos posibles. Podemos ser inmortales si así lo construimos en nuestra mente.

Para fundamentar su teoría se basa en implicaciones extraídas de la mecánica cuántica y sobretodo en la observación del famoso experimento de doble rendija.



Yo, entonces desde un punto vista bastante ignorante con respecto a la profundización en el tema por parte de Robert Lanza y demás colegas, me pregunto si en cierto modo el tan famoso ser creador, coordinador de todo lo que existe al final es la vida misma, o nosotros mismos. ¿Somos los seres vivos, más concretamente, los seres con autoconciencia, capaces de construir la realidad? ¿Es posible que existe la realidad sin un observador consciente? La respuesta a esta segunda pregunta basándonos en todo lo expuesto anteriormente es un no rotundo; el mundo es posibilidad y nosotros somos el cuchillo que corta la mantequilla para decidir en que se va a convertir esa posibilidad. Somos parte de una matriz, una matriz eterna e infinita de la que nunca nos vamos a escapar y como dice Robert Lanza, de forma bastante acertada bajo mi punto de vista: " La vida es una aventura que trasciende nuestro modo ordinario de pensar. Cuando morimos, no lo hacemos aleatoriamente en la bola de billar de la matriz, sino en la ineludible matriz de la vida."  Buenas noches a todos, pasen una feliz noche de reyes y una feliz vida.



martes, 31 de diciembre de 2013

Feliz 2014, el tiempo no se detiene para nadie.

Desde este sillón sumamente desgastado de tanto usarlo para pensar y desde el poder racional que el mismo me da, deseo a todo ser vivo habitante de cualquier planeta y regido bajo la ilusión del transcurso del tiempo lineal y el calendario gregoriano que tenga un final de año de 2013 bueno y una entrada del 2014 sublime.

Ya llevo diecinueve Felices-Años, cada uno lo he tomado de forma diferente, los primeros sin enterarme pues no tenía la suficiente capacidad y más adelante con mucha felicidad y alegría, pero creo que he evolucionado y me he puesto un escalón por encima; ¿Qué se celebra en fin de año? ¿Qué somos un año más viejos? ¿Qué nos queda un año menos de vida? ¿Qué la cuenta atrás no cesa? ¿Por qué alegrarme de una ilusión que se produce en mi a partir de mi conciencia? No existe el 2014, no existe el 2013, no existe el año 1897, ni tampoco el año 354 AC; Colón no descubrió América en 1492, la Revolución Francesa no sucedió en 1789, las Twin Towers no se destruyeron el 11 de septiembre del año 2001, Nelson Mandela no murió en 2013, ni John F. Kennedy en 1963. Esos sucesos pasaron, pero no se puede decir que en tal o tal año porque eso es una construcción nuestra, pasaron cuando pasaron, cuando fuese, pero no en el año X o en el año Y. 

Este tiempo está muy bien construido para organizarse y tener unos ritmos de vida estructurados dignos del mismísimo Kant; pero el tiempo no es así, el tiempo real no es el hoy...hoy...hoy... que se convierte en pasado, presente y futuro, sino que es el h.....o....o....o.................y, un tiempo en el que no existen ni momentos pasados ni futuros y en el que todo es uno, pero que aún así pasa y no cesa, sin perdonar a nadie, ni al más pintado empresario ni al más pobre mendigo.

Al tiempo le da igual que pase el tiempo, pues no es ni eterno, ni infinito y mucho menos finito, el tiempo es simplemente tiempo y no está en los dígitos de un reloj y muchos menos en los días o años que un calendario muestra, todo es una sucesión, una continua participación de eventos en nuestras vidas, no existen los años, por tanto Feliz Continuación Temporal y espero que así la tengáis durante muchos años, ¡Feliz 2014!


viernes, 27 de diciembre de 2013

¿POR QUÉ?

¿Por qué así y no de otra forma? ¿Por qué no hacer esto? ¿Por qué ser como los demás dicen? ¿Por qué reír? ¿Por qué llorar? ¿Por qué hacer todo?
¿Quién es el qué nos dice cómo hacer las cosas? ¿Es Dios? ¿La sociedad? ¿Nunca os habéis parado a pensar en por qué somos así y no de otra forma? Yo sí.

Si eres diferente a los demás te llamarán loco, raro, extraño, freakee; pero nunca te llamarán diferente, pues lo diferente hace daño en la sociedad, nadie puede ser distinto a los demás si quiere llevar a cabo una vida plena y satisfactoria, si quiere ser aceptado por los demás ha de seguir las normas y los modelos de vida que otros le imponen, sin escoger el suyo propio o el que más guste a uno.

¿Qué es ser diferente? Diferente es no ser igual, ser distinto a los demás en algún sentido, no parecerse al resto.
¿Qué es estar loco? Estar loco se da cuando una persona pierde la razón de si, sufre un trastorno mental, una enfermedad que le trastorna las facultades mentales; entonces, ¿Si soy diferente estoy loco? Puede que sí o puede que no, puedo estar loco y que esa enfermedad me haga ser diferente al resto o puedo estar loco y que nadie se entere, que sea una locura muy silenciosa y disimulada; puedo ser diferente y no estar loco, pues no he perdido la razón, ni el juicio y no tengo ningún tipo de trastorno mental.
¿Qué es ser raro? Lo raro es poco común y/o poco frecuente, o es algo extraordinario de lo que existen pocos representantes. ¿Ser diferente implica ser raro? Como antes nos dirigimos a dos respuestas, la del sí y la del no; puede que ser diferente implique ser raro o más bien lo contrario, ser raro te hace diferente, pero ser diferente no te hace ser raro, pues ser raro es poco común, pero diferente puede ser común o no común, simplemente es no ser igual al resto y puede que haya mucha gente que sea diferente a la demás, por tanto raro y diferente no tendrían mucho que ver viéndolo así. Pero, por otra parte ser raro, ser poco frecuente o ser extraordinario hace que seamos diferentes al resto, que no seamos iguales. Estar loco y ser raro muchas veces se une mediante una muy fina línea, ya que muchas veces la locura nos hace ser extraordinarios, pues de la genialidad a la locura hay un paso muy, pero que muy pequeño.

(Este vídeo muestra en una parte lo que yo intento deciros)

Lo que yo no entiendo es cómo la sociedad se ha montado de esta manera, todos debemos seguir lo que digan una serie de inútiles que se han ganado una reputación de dudosa valía para mí; y, quien no siga estos preceptos impuestos por la sociedad del momento manejada por los jefes del momento será mirado con desprecio como alguien que no vale la pena, como alguien que no sirve para nada, como alguien "especial", como un "bicho raro". Lo que la gente nunca se ha parado a pensar seguramente es que quizás los raros sean los que siguen esos códigos para adquirir reputación y popularidad en la sociedad, ya que no se guían por pensamientos racionales, sino por pasiones o por lo que la sociedad y los demás digan que está bien o mal; quizás estas personas extrañas, diferentes, raras, locas, son las únicas que piensan por sí mismas y ven más allá de la mascara que lleva puesta en nuestra sociedad desde hace siglos, mascara que tiene gravado en ella: "si quieres ser alguien, has de ser igual que el resto, pero mejor." Pienso que si quieres ser alguien basta con nacer y desarrollarte como persona, da igual que te gusten los plátanos o que te gusten los gusanos, lo importante es tu forma de pensar y actuar ante las situaciones que se presentan, lo importante es tu nivel de humanidad, lo importante es tu sabiduría, lo importante es tu bondad, tu moral, lo importante son tus actos, no tus gustos ni tus aficiones. Si no nos damos cuenta a tiempo la sociedad seguirá apartando a genios, desprestigiando a futuros científicos, marginando a artistas, burlándose de los poetas más extravagantes, mofándose de la forma de pensar de grandes filósofos, en definitiva, destruyéndose; estamos a tiempo de cambiar, pero es muy difícil, buenas noches. 


miércoles, 11 de diciembre de 2013

El hombre el m... amigo del hombre

"El término hombre puede hacer referencia como primera acepción, a cada individuo de la especie Homo sapiens, sin distinguir si es varón o fémina, como por ejemplo en: «todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos»"
¿Es el hombre bueno o es malo por naturaleza? ¿La sociedad es quién le corrompe o es el quién corrompe a la sociedad?
En un primer momento se pensaba que el ser humano era un animal político, allá por los períodos de florecimiento de la polis y la cosmopolis, que su estado natural siempre iba a ser el de asociarse con los demás para conseguir un fin, esto era así porque se consideraba que el ser humano en su ser tenía esta característica y la necesidad de asociarse con el resto de sus congéneres.
Se llegó a pensar más adelante que los seres humanos eran malos por naturaleza, que vivían en guerra, pues como no había leyes cada uno hacía lo que consideraba oportuno, se buscaba salvaguardar la vida y la propiedad de uno sobre el resto; y, por tanto, necesitarían los hombres realizar un pacto mediante el cual existiesen unas leyes iguales para todos y unos no atacasen a otros, ni cometiesen fechorías por el hecho de que serían penados por ello. Esto lleva a considerar que el hombre en naturaleza no es un animal político, sino que todo lo contrario y que se convierte en político por sus intereses, porque a todo ser viviente le gusta vivir tranquilo y bien.
Se ha pensado que el individuo humano, al ser la razón su característica primordial vivía de forma civilizada y feliz con el resto de compañeros humanos, es decir, que el hombre por naturaleza era bueno, no se metía con nadie, la sociedad, el conjunto de individuos humanos hacían que el hombre individual se corrompiese, se hiciese malo, se dejase llevar por la competitividad y por el egoísmo de considerarse mejor que nadie.



Bien, el ser humano de hoy en día no es demasiado bueno que digamos, siempre busca su beneficio propio, es muy egoísta, no le importan los demás, ni su sufrimiento ni nada, sólo quiere bastarse a sí mismo y autocompletarse, llenarse del modo que sea. Por tanto el ser humano tiene una naturaleza un tanto mala y la ha tenido siempre, en todas las épocas. Hay algo que es bastante curioso, pues el hombre normalmente cuanto más tiene peor se vuelve, más injusto y menos generoso, en definitiva más egoísta; y, cuanto menos tiene muchas veces es más bondadoso.
Al ser humano le cuesta muchísimo ser bueno, ser generoso, ser justo con los demás, buscar el bien para todos, actuar de forma altruísta; pero, no le cuesta nada ser malo, cometer fechorías, ser injusto, meterse con los demás.
El hombre no es bueno ni es malo por naturaleza, es según como lo eduquen y pensaréis que no se educa a todo hombre, pero sí, todo hombre y toda mujer son educados aunque sea de forma primitiva, a todos se les enseña lo que está bien y lo que está mal, dependiendo mucho de la sociedad donde se desenvuelva serán unas cosas u otras. Bajo mi humilde punto de vista, la sociedad occidental como siente tan poco dentro de sí las injusticias de la mala repartición de recursos y del racismo, de la no aceptación de su cultura, etc; no comprende lo que es pasarlo mal, en cierto modo y por ello, al siempre vivir bien, sin problema aparente, no ejercen la tan valiosa empatía sobre el resto de individuos humanos, no comprenden que otros lo pasan mal, mientras ellos "lo pasan bien".


Pero, el ser humano no puede guiarse por lo que la sociedad le mande, no debe dejarse guiar como una oveja, él debe pararse a pensar en qué es lo que está bien y qué es lo que está mal, en por qué hace daño a los demás y él no quiere que le hagan daño, en por qué no es generoso cuando puede, en por qué no actúa de manera desinteresada. Desde pequeños deben de enseñarnos a pensar, a reflexionar para llegar a conocer cual es la manera correcta para ser con los demás y primeramente con nosotros mismos, por supuesto que no meterse con los demás está bien para que ellos no se metan así con nosotros, pero, el ser bueno es algo mucho más simple, es ser bueno porque sí, porque hay algo en mi interior que lo dice así, sin querer ninguna recompensa material, queriendo sólo que con quien seamos buenos esté a salvo o esté feliz, únicamente esto; un saludo a todos, espero os haya gustado.