jueves, 3 de julio de 2014

El problema es que no existe ningún problema.

Desde tiempos inmemoriales, el ser humano se ha diferenciado del resto de animales; por supuesto, tiene dos brazos y dos piernas, camina erguido sobre ellas y goza de una profunda capacidad intelectual y comunicativa. ¿Cuándo hemos dado ese salto? Es muy atrevido decir que somos mejores que los animales, no cabe duda, pero tenemos algo, Dios sabe qué, que nos hace sentirnos así y que por momentos nos hace, incluso, hasta serlo. Quizás una mente ordenadora y caprichosa ha introducido en nosotros una serie de capacidades para así serlo, quién sabe. A pesar de todo, hemos de aprender bastante de nuestros compañeros de hábitat, demasiadas lecciones les quedan por darnos, bendita superioridad la nuestra que nos permite apreciar las desventajas que tenemos sobre el resto. Quizás una de nuestras más preciadas características sea la de aprender de los errores de la forma más dolorosa, errando y volviendo a errar. Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, yo no tropiezo en tan pocas ocasiones, puede que lo haga unas quince o veinte, pero, al fin y al cabo, en un momento u otro, provocado por mi reducida lucidez, apartaré la piedra del camino y continuaré con mi ruta, sin tener que alejarme de la piedra o cambiar mi dirección; pequeña desventaja, aunque bien enfocada es una enorme ventaja.


Maldito egoísta y caprichoso al que se le ocurrió permitirnos existir, nos ha obligado a estar continuamente quitándonos piedras de los zapatos y de los caminos por donde pasamos. Que sencilla es la vida de una planta, que cómoda, sutil y envidiable parece; me encantaría ser una roca, observando impasible las idas y venidas del Sol, y percibiendo como todo a mi alrededor crece y se desvanece en ese proceso tan maravilloso que es el de la vida. El viento golpeándome suavemente y yo, un guijarro, testigo mudo de todo lo que acontece; pero he ahí el problema, la mudez. ¿Para qué saber cosas sino podemos transmitirlas? Ya no me refiero a transmitir a los demás, sino a nosotros mismos, seríamos mudos tanto para hablar como para pensar, a pesar de esto, bendita y sencilla vida vegetal, sin preocupaciones, sin dolor y sin estrés. 

Si fuese una roca, seguramente querría ser un humano y ahora que soy lo último, quiero ser lo primero, cosas que pasan, cuando se tiene una cosa se quiere otra y viceversa. Realmente no tiene sentido, pero así es, quizá evolucionar no sea tan bonito como lo pitan y las cosas por ser complejas no van a ser mejores, muchas veces, cuanto más sencillas, más beneficiosas. Somos expertos en complicarnos la vida, si los primeros utilitaristas levantasen la cabeza...

Puede que el peor problema de nuestras vidas es que no haya ningún problema o que no haya nada que nos empuje a actuar, cuando tenemos inquietudes o problemas de diferente tipo, cuando tenemos necesidades, es cuando damos la talla y el do de pecho; una vida sin problemas no merece la pena ser vivida, siendo humanos, por supuesto, si fuésemos piedras, sería fabuloso, pero no lo somos. Problemas venid a mí, me encantan los retos, y si pueden ser difíciles mejor, le dan sentido a mi vida. El verdadero sentido de la vida no es estar informado, sino vivir el misterio, el misterio de no saber cómo solucionaré mis conflictos o el de la incertidumbre que el futuro trae consigo. No conocemos el sentido de la vida y debemos encontrarlo para que así exista.


jueves, 26 de junio de 2014

La perfección, George Eastman y el posible sentido de la vida.

Si sabemos todo, si somos perfectos, ¿para qué venimos al mundo? Para nada. No tenemos inquietudes, hemos alcanzado todo, nuestra meta ya está marcada antes de que pensemos, no tenemos fallos que corregir. El suicido sí que estaría justificado si fuésemos perfectos; que aburrimiento, no tendríamos que aprender leyes, conceptos y demás. Sinceramente, yo me suicidaría en el caso de ser perfecto, me encanta esta imperfección, la cual es capaz de imaginarse y desarrollar cosas perfectas. Si somos dioses sin fallos y sin preguntas porque todo lo sabemos y todo lo podemos, es mejor que decidamos quitarnos de en medio para que otros aprovechen lo que yo ya no puedo aprovechar porque soy superior a toda circunstancia posible.

George Eastman, el fundador de Eastman Kodak Company e inventor del rollo de  película, el 14 de marzo de 1932, considerando que había alcanzado su meta y perturbado por enfermedades degenerativas que le impedían andar, escribió antes de suicidarse: “To my friends; My work is done. Why wait?” Sí, sin duda había llegado a la perfección de su obra bajo su percepción y así decidió quitarse la vida, ¿Para qué esperar? Sinceramente, si somos perfectos, no vale la pena.


Somos y nadamos en un mar de dudas, de incógnitas y de inquietudes; somos un accidente, posiblemente sí, pero un accidente dudoso, un accidente al que le han dado el mayor don que los dioses o la naturaleza o cualquier entidad por rara y pintoresca que parezca puede dar, la pregunta y la razón. Quizás no seamos perfectos, quizás hasta que nos muramos no cesemos de preguntarnos cosas, puede que lo que yo considero como “todo para nosotros” sea la duda y el insaciable anhelo de saber del ser humano y el “para nosotros nada” sea la incapacidad de plantearse preguntas y de buscar respuesta, sea la incapacidad de darle sentido a la existencia, sea la manía de caer en la apatía, el dogmatismo o el nihilismo. La verdad está ahí fuera, delante de mis narices, no se esconde, pero los medios de los que disponemos son escasos y debemos mejorarlos, para ello, lo primero es preguntarnos: ¿estamos haciéndolo bien?, ¿en qué podemos mejorar? Así llegaremos a ser mejores que los humanos que nos han precedido y haremos que los venideros nos superen, pues no hay mayor satisfacción que ver como un alumno supera a su mentor.





Atrévete a saber decía Kant; Atrévete a equivocarte decía Hegel. Atrévete a preguntarte y harás las dos cosas anteriores. La vida tiene sentido y el sentido se lo dan todos y cada uno de ustedes; por favor, no hagan como Eastman, en la vida hay maravillas, pero debemos buscarlas y encontrarlas. Los físicos dicen que debemos formular a los átomos preguntas oportunas para obtener respuestas adecuadas, y así haremos en la vida. Situaciones oportunas para obtener resultados adecuados.




miércoles, 25 de junio de 2014

La cuestión bipolar y la influencia de la filosofía de Platón.

La filosofía de Platón constituye un dualismo que será el eje en toda su obra, diferenciando dos realidades, la de la sombra, en la que estamos nosotros y con la que tenemos contacto constante y la de la luz, la de las ideas, a la que podemos acceder, pero es realmente complejo, ya que muchos de nosotros estamos muy cómodos en la situación que estamos y no queremos salir de ella, aparte de realizar un importante ejercicio de ignorancia, porque en muchos casos no sabemos que hay más allá de lo que estamos viendo en este mundo tan imperfecto.


El pensamiento platónico tendrá una gran importancia durante gran cantidad de siglos, influyendo notoriamente en los desarrollos del sabio de Hipona, San Agustín, el cual toqueteó durante un tiempo con la teoría de Plotino, teoría que no hacía otra cosa que recuperar las consideraciones de Platón y darle alguna que otra pincelada. Galileo se verá también influenciado por el ateniense, hasta el punto de afirmar que la naturaleza es un libro escrito en lenguaje matemático y que no se puede conocer de otra manera, sino es mediante leyes matemáticas universales, tal y como el sabio griego planteaba y consideraba en El Timeo, por ejemplo.



La existencia de dos mundos, uno superior y otro inferior permanece vigente todavía en nuestros días, ya que muchas religiones defienden esta idea, considerando la existencia de un mundo divino, el cielo o el paraíso, y otro mundo imperfecto, en el que estamos, que únicamente sirve de paso para llegar al otro o que no es más que una jaula de nuestro alma, que quiere escaparse hacia el mundo perfecto. Este sería el caso del cristianismo, islam, judaísmo y otras grandes religiones; esto se debe a que, aparte de que estas tradiciones tenían sus propias teorías sobre la naturaleza, muchos de sus pensadores a la hora de fundamentar sus desarrollos, utilizaban la figura y el pensamiento de Platón para buscar una similitud honorable entre la religión que defendían y a la que pertenecían y la figura de uno de los mejores filósofos que ha existido, al menos considerado así en parte de la historia. Pero la idea de que un mundo forme a otro no es tan descabellada, pues, en el ámbito de la física cuántica, según los estudios de numerosos científicos, sabemos que existe un mundo subatómico, formado por partículas elementales como serían neutrones, protones y demás, los cuales componen el mundo que nosotros conocemos, el mundo que nos rodea, generando como algún tipo de ilusión, tal y como Platón señalaba, considerando que lo que existe en el mundo sensible no es más que una proyección defectuosa de las ideas y formas que componen el mundo inteligible; en el mundo de las partículas sub-atómicas, esta proyección no es defectuosa, sino que no es más que eso, una proyección o una especie de ilusión producida por el roce y el choque de una gran cantidad de átomos en un espacio vacío.


 A pesar de que esté de acuerdo o no con el pensamiento de Platón, he de reconocer que ha servido como brecha en el pensamiento que se mantenía con anterioridad; ha sido quien de darle importancia a una ciencia, que serían las matemáticas y ha sido quien de pararse a plantear problemas políticos de una manera seria y profunda, llegando a desarrollar un modelo de sociedad perfecto.

Puede que haya caído en el dogmatismo, en su propio dogmatismo, alimentándose de un mundo superior a todo lo que existe, sin fundamento empírico ninguno, y haciendo constante referencia a la figura del Demiurgo, el arquitecto y ordenador de todo cuanto existe en el mundo material, pero a pesar de esto, ha tratado de dar una explicación a la naturaleza del hombre y de todo lo que le rodea y ha servido como guía para gran cantidad de pensadores como sería el caso de una de las mentes más brillantes de la historia y de quien desarrolló la teoría de la gravitación universal, Isaac Newton. Einstein decía que algunos conceptos que Newton utilizaba en su física no eran correctos pero que sí que eran adecuados para poder llegar a donde se tenía que llegar y para permitir que la física avanzase, pues lo mismo sucede en el caso de Platón, solo que en vez de física, hablamos de filosofía.


lunes, 23 de junio de 2014

Usted no es un genio, yo menos, pero lo intento

Hace una gran cantidad de años, lunares o solares, no importa, los hombres y las pocas mujeres, por desgracia, que tenían acceso al estudio, el aprendizaje y el saber, se interesaban por todas y cada una de sus partes, sin limitarse exclusivamente a una. Así, Pitágoras, Tales de Mileto, Euclides, Aristarco de Samos y, el más famoso, Arquimedes, no se centraban en una única parcela del saber, sino que intentaban comprender, con un resultado bastante aceptable, todos los aspectos de las diferentes disciplinas existentes y trataban de realizar todos los estudios posibles sobre las mismas. No existían los filósofos, existían los genios, los iluminados, los afortunados y los tocados por la varita mágica; los pensadores de estos tiempos no sólo escribían y divagaban sobre una disciplina exclusivamente, sino que lo hacían en varias de ellas, por ejemplo, no sólo hacían caso a la filosofía, también a la filología, la mecánica, las matemáticas...



El caso más destacable es el del gran Arquímedes, capaz de construir armas de asedio o El tornillo, que viene acompañado de su propio nombre. Capaz de utilizar diferentes métodos de cálculo, hasta el momento, inverosímiles. Fue quien de aproximarse de manera muy exacta al número Pi y quien de desarrollar un principio, que no hace más que explicar, entre otras cosas, porqué los barcos flotan. Sí, se lo ha trabajado mucho y más, nadie lo duda.


Otro gran genio, ya mucho más cercano en la historia, fue el ilustre Leonardo di Ser Piero de Vinci, casi nadie. Pintor, anatomista, arquitecto, botánico, escritor, ingeniero, escultor, músico, poeta, filósofo y científico, entre otras muchas profesiones. Persona que desarrolló ideas muy adelantadas para su tiempo y que acabaron dando lugar a inventos "recientes" como el helicóptero, el submarino, etc. Fue capaz de construir robots, sí, autómatas de madera que se movían por sí solos. Y en el ámbito del arte, con tan  sólo hacer mención a La Gioconda, creo que sobran los adjetivos y cualquier posible descripción. Otro que también ha trabajado de manera intensa, pero con gusto, eso sí, en fin, un fenómeno.


Con el paso del tiempo, nos hemos ido alejando de la idea de que el verdadero sabio es el que intenta saber todo lo que puede y nos hemos ido separando y especializando en múltiples disciplinas; matemática, geometría, filosofía, ética, hermenéutica, estética, medicina, embriología, traumatología, botánica, ginecología, biología, economía, zoología, geología, mineralogía...

Cada uno se centra en una única cosa y estudia y trabaja sobre la misma. Bien es cierto que la profundidad de los estudios anteriormente no era tan honda como hoy en día y también que cada uno tiene unas capacidades que ha de aprovechar, pero a decir verdad, es más sano, gratificante, fructífero y mejor, saber un poco de todo que mucho de casi nada. No estoy en contra de que las personas se especialicen en diferentes campos, pero sí en que se encierren en ellos y que sean totalmente ineptos e inútiles en otros:

"- ¿Existe Dios? + Ah, ni idea, yo sólo puedo opinar sobre agujeros de gusano, sólo sé de eso.
-¿Qué piensas sobre los musulmanes? + No puedo opinar, sólo conozco la teología cristiana católica."

Lanzo una pregunta, que dudo que muchos la lean o le intenten dar respuesta, pero que ha surgido en mí de forma espontánea, después de todo lo escrito y reflexionado, después de ver que sí, sabemos muchísimo de una pequeña facción del universo y nada del resto, ilógico, absurdo, pues tenemos bastantes más medios que anteriormente, internet, enciclopedias, guías, diccionarios, documentales... ¿Por qué nos cerramos de esta manera? ¿Por qué nos castramos desde pequeños? ¿Por qué un "tú, a labrar la tierra" y un tú, a leer libros? ¿Por qué no intentamos que todos podamos hacer de todo? Yo no lo sé, ¿alguien lo sabe? 



lunes, 2 de junio de 2014

El vacuo ejemplo y el camino recto.

¿Cómo vamos a juzgar si drogarse es legítimo o no, cuando casi todos los ciudadanos lo hacen?, ¿Cómo vamos a pretender que la juventud no consuma sustancias nocivas, si los adultos continuamente lo hacen?, ¿Cómo vamos a llamar a alguien tonto, si los tontos somos nosotros?

Decía un profesor que me dio clase hace ya casi 10 años que, las matemáticas nunca fallaban, sino que, quienes fallan son los matemáticos. En aquella época no me paraba a pensar lo que quería decir, siendo sincero, consideraba que no hacía más que pelotear a las pequeñas mujeres o chicas a las que el señor profesor les tenía mucha estima. Pero, aparte de ese juego hombres-mujeres que planteaba, nos mostraba una realidad como la copa de un pino, las matemáticas son una ciencia perfecta, sin fallos, más o menos desarrollada en diferentes etapas históricas, pero regida por esos mundo lógico y numérico a los que no se les escapa ni un enunciado no verdadero. Quienes fallaban eran los profesionales que intentaban comprender las tan profundas complicaciones del mundo matemático y , a partir de ahí, desarrollar nuevos enunciados y demás intelectualismos al alcance de muy pocos. La filosofía no falla, fallan los filósofos; bendita búsqueda del saber, bendita fuente de la duda y bendito sea el primero en filosofar, que no el primer charlatán de feria, sino el primer individuo que intentó comprender la realidad de una manera racional, más o menos, pero racional al fin y al cabo, y lo compartió con los demás. Malditos los filósofos que se equivocaron, pero benditos a su vez, pues de sus errores y meteduras de pata, los demás han podido aprender y no caer en los mismos complicados hoyos, aportando nuevos enfoques y perspectivas sobre el mundo. Si uno no se equivoca, el otro no aprende ni acierta, si uno no muere, el otro difícilmente pensará que se va a morir; experiencia, sin duda. La agricultura no falla, fallan los agricultores; la economía no falla, fallan los bancos, banqueros y economistas; la policía no falla, fallan los policías; la sociedad no falla, fallan los ciudadanos.

La propuesta de una sociedad X siempre suele ser perfecta, utópica e intenta favorecer a todos, excepto en casos muy puntuales, como dictaduras y demás, o incluso, democracias disfrazadas. Un capitalismo bien llevado es la clave de una vida perfecta, pero , por supuesto, lo que hoy está vigente en nuestra sociedad no es ese capitalismo ni mucho menos.

La sociedad que proponemos en este entorno capitalista es apurada, injusta y sumamente peligrosa; que nadie se preocupe por nadie, sólo por sí mismo, que cada uno viva lo suyo, que cada uno consiga la máxima cantidad de bienes materiales y únicamente eso, sea de la manera que sea, eso sí, que parezca legal al menos. Nos enseñan la manera diestra de hacer las cosas, la que debería ser, la idónea, la que genera resultados perfectos, desde pequeños se nos exige que actuemos de esa manera, pero, ¿cómo nos va a exigir alguien que no lo hace, que lo hagamos?, ¿Cómo es capaz un profesor, que fuma un paquete de tabaco diario, de decir a los niños que no tienen que fumar y que esa práctica es nociva para todos? Podemos pensar que como él fuma, conoce los perjuicios que la acción que tan constantemente realiza, genera; pero, su actitud es incoherente de la cabeza a los pies, si sabes que algo te hace más mal que bien, ya sabes lo que tienes que hacer, lejos, muy lejos.

Si exigimos a los jóvenes que lleven una vida digna, que estudien, que trabajen, que se esfuercen por labrarse un futuro, que sean envidiables en lo que les toque, que sean sanos y sobre todo, honrados; Si hacemos eso, nosotros debemos ser un poco de lo que exigimos, debemos, por lo menos, ser una pequeña muestra de lo que exigimos a los demás y sobre todo, a esos individuos. Hacemos las cosas rápido y mal, buscando un resultado beneficioso para nuestra persona, pero muy perjudicial para la mayoría, somos capaces de desplumar a quienquiera que nos intente ayudar, somos capaces de dejar en la miseria a un país por querer obtener resultados instantáneos y por el camino sencillo, el de dejarse llevar, el de sacarse las cosas de encima, no puedo decir incorrecto, porque no soy quien para enjuiciar lo que es correcto y lo que no, pero, eso sí, podría decir, el mísero y el mezquino, el que, a pesar de dar resultados rápidos y beneficiosos, produce una profunda sensación de vacío.


Queremos que la sociedad progrese y Belén Esteban cobra más que un inepto presidente del gobierno, sea Rajoy, Rubalcaba o Pablo Iglesias. Estos señores pese a ser un tanto limitados, saben hablar, razonar, leer y escribir, cosas que la anterior mujer dudo que sepa hacer, y eso que, mejores condiciones para aprender no tiene, al menos, ahora mismo; aun así, esta señora es un maldito referente para los jóvenes, lamentable se queda corto. Si Belén Esteban sirve más como referente que Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Martin Luther King o, incluso, el mismísimo Jesucristo, ¿cómo vamos a exigir a los ciudadanos que hagan las cosas bien? Ella es el primer reflejo de lo que hoy en día es la sociedad: braguetazo, torero, polémica, gritos, espectáculo, más polémica y ahí está tu vida construida, la PRINCESA del BARRIO. La sociedad del interés, del gusto fácil y del beneficio express, instantáneo, la sociedad de las gambas arrastradas por la corriente.

Llevamos así desde hace muchos años, exigimos a los demás que sean reflejo de lo que nosotros no somos, exigimos perfección, exigimos respuestas correctas, pero para aprender, los ejemplos son muy necesarios y cuanto más exagerados sean, mejor, ¿somos nosotros un buen ejemplo?, ¿Qué creéis? Yo, como comprenderéis, creo que se salvan pocas personas por su excelencia y, otros, aunque no seamos perfectos ni nada parecido, lo intentamos, pero la mayoría, pese a tener muchas capacidades y destrezas, se empeñan en demostrar lo contrario, en demostrar que, al menos, como personas, son varios ceros a la izquierda.

Un canto de guerra de los combinados alemanes a lo largo de la historia del fútbol era el de morir matando, con las botas puestas y ellos así lo han hecho muchas veces, se han quedado en la orilla, pero sin dejar de remar en ningún momento, han sido derrotados por su rival, pero sin dejar de resistirse nunca. Entonces yo, desde aquí, lanzo unas sencillas cuestiones, ¿Por qué no?, ¿Para que esperar? Intentémoslo.



lunes, 26 de mayo de 2014

Esclavos de lo que necesitamos escuchar, el fútbol maquiavélico y las estúpidas exigencias a los políticos.

Desde que tengo uso de razón, tengo gusto por escuchar unas cosas y escuchar otras me causa disgusto. Hace poco, el Real Madrid ganaba la Uefa Champions League, cosa que en mi persona causa una profunda pena por varios motivos; el gusto por el buen fútbol, el gusto por el esfuerzo, el reconocimiento del trabajo bien hecho, la humildad, el espíritu antimadridista que por un motivo u otro se ha ido labrando en mí a lo largo de los años. Pero, bien, ¿por qué hablo de fútbol sino es algo serio ni tiene nada que ver con la intelectualidad? Quien piense esto se confunde, siento decirlo, el fútbol es un deporte, sí, como otro cualquiera, quizá, pero está tan relacionado con nuestras vidas y tan insertado en la sociedad, que es imposible tocar el tema que pretendo sin tener al fútbol en consideración.

12 años sin ganar una copa de Europa, digna racha negativa de un Benfica, un Bayer Leverkusen o incluso una Juventus, pero no del todo poderoso equipo con sede en medio del Paseo de la Castellana que tanto alardea de señorío y buen juego. Miles y millones de madridistas llorando y gritando, sufriendo porque necesitaban ver algo que les llenase la vida, algo que les causase gusto, nada más y nada menos que La Décima; "queremos la Décima", "queremos títulos", "queremos ganar", o lo que es lo mismo, conseguid cosas importantes, da igual cómo, lo que queremos es obtenerlas, nada más, no nos importa si os colgáis del larguero durante 80 minutos y metéis un gol en el tercer minuto de descuento, presumiendo de lograr una hazaña digna del fútbol germano y del rodillo que era el Bayern München y la Mannschaft en los años 70, perdiendo partidos por 2 goles y arreglándolos en 5 minutos. No es lo mismo la épica que la buena fortuna; Alemania daba la vida en el césped, jugaba con amor a sus colores y a su causa, el Madrid colgó balones y tuvo la bendita suerte, digna del Chelsea en la final de Champions en 2012 y de Uefa en 2013 o de MBia este mismo año en la Uefa, de meter un gol para así poder lograr hacer "felices" a tantos seguidores, poco comprometidos con el buen fútbol y con el espectáculo, pero sí mucho con los resultados, muy fans de Maquiavelo, del cual pocos sabrán ni que existe, "el fin justifica los medios", "el goce justifica el interés", "la copa justifica el poco sentimiento y el poco gusto por hacer las cosas bien". La suerte sonríe demasiadas veces, pero otras tantas es demasiado esquiva, así lo pensarían los jugadores merengues durante gran parte del partido del sábado y así lo pensarían los atléticos, fieros luchadores, tras el batacazo de la prórroga. 


Casualmente, este gran partido, inédito en la historia del fútbol, coincidió, un día después, con las elecciones al Parlamento Europeo, las cuales supusieron un golpe durísimo para los dos grandes partidos españoles, el PP y el PSOE, o lo que es lo mismo, el Madrid y el Barça, e hicieron que partidos minoritarios con respecto a esas dos grandes potencias surgieran de sus cenizas y los hiciesen tambalear, Podemos!, IU, UPyD y demás partidos recientemente fundados o modificados, vaya, como en el fútbol, el Atlético acaba con la hegemonía Barça-Madrid, con el bipartidismo, el Valencia revienta la Liga en el Bernabéu y gana en el Camp Nou, el Celta baila al Real Madrid en Balaídos, el Sevilla gana la UEFA y Rakitic´ se burla de Pepe con un sombrero digno del mágico Ronaldo de Assis Moreira. Que casualidades tan extravagantes, los tiempos están cambiando o eso parece, esperemos que no sea un espejismo, esperemos que no estemos siendo esclavos de lo que necesitamos escuchar, sino de lo que necesitamos hacer y que hagan los políticos, me parece muy bonito el discurso de Pablo Iglesias, alentador y seguro que le ha comido la cabeza a más de uno, el cual necesitaba escuchar todo eso, fuera PP y PSOE, fuerza a los estudiantes, libertad, y todas esas cosas tan bonitas y que tanto faltan. Exigimos a los políticos que tomen medidas, protestamos, les agredimos e insultamos, destrozamos calles, ¿hemos solucionado algo? Nada, queremos las cosas ya, calentitas, recién salidas del horno, pensamos que desarrollar una sociedad es como meter una pizza en el horno y después sacarla, parecemos forofos del Real Madrid, !queremos la Décima!, !La queremos ya, nos da igual cómo! Ganadla cómo sea, eso sí, si perdéis, disculpad la expresión, pero sois unos mierdas y unos mercenarios, pero si ganáis, aunque sea sin esfuerzo, sois los "putos amos"





Así va la política, tengamos paciencia, esperemos a que las cosas se estabilicen, que aunque parezca que no, poco a poco lo están haciendo, hay veces que debemos pasar hambre un tiempo para luego poder comer en abundancia, el futuro es próspero si nos ayudamos y dejamos de ser cazurros, maquiavelistas y resultadistas, como dijo Valdano, ex-jugador y director deportivo del Real Madrid y campeón del mundo con Argentina allá por la década de los 80, entre otras muchas cosas, "ganar queremos todos, pero sólo los mediocres no aspiran a la belleza. Es como pretender elegir entre un imbécil bueno o un inteligente malo."



miércoles, 21 de mayo de 2014

El propósito infinito; menos ciencia y más conciencia.

Algunos dicen que somos el único ser cultural y realmente están equivocados, quizás seamos el ser con la cultura más desarrollada y más complicada de todas, pero no por eso somos el único que la tenga ni somos el ser superior. La cultura no es más que el conjunto de pautas o conocimientos adquiridos a lo largo de nuestra vida de forma no instintiva para poder responder a las situaciones que se nos presentan. La forma de adquirir estas pautas no es otra que el aprendizaje o la imitación. Gran cantidad de estudios avalan que no somos los únicos seres culturales, pues muchos primates, como chimpancés o gorilas son capaces de adquirir estas pautas que la naturaleza no introduce en sus genes. Un caso llamativo es el de un grupo de monos en Japón que eran capaces de utilizar sus facultades intelectuales y aplicarlas al entorno que les rodea y así, recogían patatas e iban al río a lavarlas para que les supiesen mejor o para lo que fuese. Esta conducta es aprendida y ha sido enseñada de padres a hijos mediante la repetición y la imitación de cómo se ha de realizar el proceso de lavado de las patatas en el río; dentro de la estructura genética de estos monos no va escrito cómo tienen que limpiar las patatas, por tanto esta forma de actuar es totalmente cultural, definiendo la cultura como lo que antes dije. A alguno se le caería la baba y a otros muchos se les cerraría la boca, no somos los reyes del mambo, tenemos capacidad racional, muy bien, pero, esa capacidad no sólo nos hace sentirnos por encima sino que muchas veces nos hace estar por debajo y tratar a los demás seres como meros utensilios para nuestra satisfacción.

El antropocentrismo, el especismo, el egoísmo e incluso el etnocentrismo, hacen que la vida sea muy diferente y mucho más complicada de lo que debería ser. Antes había un Dios, hoy hay cientos de millones y no son más que cada uno de los seres humanos habitantes del planeta, con un ego tan grande que se creen capaces de hacer y considerar todo lo que quieran. Las personas explotan el medio de manera descontrolada, sin  importar que un día nos quedemos sin recurso alguno, la falta de sensibilidad con el medioambiente es gigantesca; pues a estos “entes racionales” les importa más tener un anillo bañado en oro que gozar de una naturaleza pura y de un medioambiente limpio y sostenible, podemos decir que el ser humano normalmente se rige por intereses privados, es decir, únicamente busca su beneficio sin pensar en las repercusiones que pueda traer; casi siempre busca enriquecerse económicamente o acumular la máxima cantidad de bienes materiales posibles.



Muchos se respaldarán en el progreso para realizar las mayores perversiones y atrocidades jamás vistas por el universo. Grandes masacres, tala indiscriminada de bosques, exterminio de especies animales, manipulación y destrucción del medio, adaptación de la naturaleza a nosotros. Realizando todo esto, lo que buscan es el progreso, pero no un progreso cualquiera sino un progreso ilimitado, con un destino que nadie es capaz de ver ni de fijar, un progreso que hace mucho tiempo dejó de ser sano y dejó de ir hacia arriba. Somos seres capaces de perforar la tierra y hacer las más complejas piruetas para poder extraer un líquido negro y viscoso, el cual es nuestro sustento de vida, pues gran cantidad de materiales que empleamos y la mayor parte del combustible que gastan nuestros vehículos proceden de un proceso de transformación y refinamiento del mismo. Si nosotros somos buenos y somos los más cercanos a la perfección, no me puedo imaginar cómo serán los menos perfectos. Creo que somos el peor intruso y el peor parásito que la Tierra ha albergado, pero aun así, somos un ser envidiable y capaz de realizar actos inverosímiles para lo débil que aparentamos y lo salvajes que hacemos que nos perciban.